Con la presión en el contexto laboral, las relaciones personales y todo el estrés del dia a dia a nuestro alrededor, es normal que una gran cantidad de personas tenga los nervios a flor de piel. En la mayoría de las situaciones, las consecuencias de perder el control en el trabajo pueden variar desde una reputación dañada a una reunión seria con RRHH. Pero la ira también puede ser algo positivo y funcionar como catalizador para el cambio, solo tienes de aprender a manejarla de forma a que se pueda transformar en algo positivo, siguiendo estos pasos descritos por Fast Company en uno de sus artículos:

– Has reset a tu perspectiva

Aunque tu trabajo te pueda apasionar, recuerda que la dinámica de tu espacio de trabajo no es personal. Las decisiones que se toman y el proceso de trabajo nada tiene que ver contigo por eso no las tomes como personales. Si alguien ha cancelado una reunión contigo, es probable que sea debido a un cambio de su horario y no porque no valora tu tiempo. Siempre tenemos que ver el otro lado de los problemas.

– Identifica lo que sientes de verdad

Hay una diferencia entre emociones “soft” y “hard”. Las emociones “hard”, como la ira, el resentimiento y la frustración, son más fáciles de expresar porque son más “socialmente aceptables” que las emociones “soft” como la tristeza, la decepción o la culpabilidad, que pueden mostrar vulnerabilidad. Como resultado, las emociones duras son a menudo una señal para el problema real: las supresión de una emoción “soft” que no se expresa.

– Comunica lo que sientes de la mejor forma

Es importante comunicar de forma adecuada lo que sientes para que no salgas perjudicado por eso, hay que saber hacerlo con sensibilidade. Empieza con compromiso. Coloca tu respuesta como una virtud positiva. “Este es un tema de honestidad e integridad para mí, así que voy a ser bastante fuerte en mi lenguaje”, por ejemplo. Así estás diciendo a la gente por adelantado por qué estás enojado, para que puedan ponerlo en contexto.

Expone los hechos. Sé tan específico cuanto posible y toma como base los hechos al hora de contar la razón de su ira. Explica los detalles de la situación sin entrar en generalizaciones.

Y por fin, comparte tus conclusiones. Hablar con tacto puede ser una tarea difícil si no dominas muy bien el idioma del lugar donde trabajas y esto puede hacer con que no puedas explicar muy bien cómo te sientes a la hora de comunicarte. Estudiar el idioma es una buena solución que te puede ayudar mucho en la hora de relacionarte con tus compañeros de trabajo. La comunicación es la clave del trabajo de equipo y la mejor forma de sobrepasar las situaciones que te pueden causar ira en el contexto laboral.